Sociedad Limitada, ¡todo lo que tenemos que saber para entenderla!

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Cuando somos autónomos o hemos iniciado una actividad por cuenta propia es importante conocer el significado de algunos términos y la manera en la que nos pueden afectar. La Sociedad Limitada (S.L), siendo una de las formas legales que más se utiliza en España, es una de las mejores alternativas que tenemos para no hacernos cargo de todas las deudas en las que se meta nuestra empresa. Si bien siempre es bueno ir por libre, en ocasiones puede ser de gran ayuda contar con alguien que responda por nosotros.

¿Qué es exactamente una Sociedad Limitada?

Se conoce como Sociedad Limitada a esa entidad de carácter mercantil en la que la responsabilidad frente a terceros no es completa. De alguna manera, el capital de la empresa está repartido entre todos los socios y, con el fin de obtener beneficios (que no necesariamente tienen que ser monetarios) se divide entre participaciones, individuales o acumulables. Siempre con objetivos marcados, la idea es que todos los que la integren cuenten con una parte de deber y otra de derecho.

Un aspecto que debemos tener en cuenta cuando hablamos de las S.L. es que solo los bienes o derechos patrimoniales servirán como objetos reales de la aportación social. Las aportaciones de los socios además, tienen que tener un valor económico y con ello estamos diciendo que en ningún momento podrán ser trabajos o un tipo de servicio. Para terminar, es interesante recordar que la Administración exige un documento de dominio público para que todo se lleve a un buen puerto.

¿Cuáles son las características de una Sociedad de Responsabilidad Limitada?

Una vez que sabemos en qué consiste la Sociedad Limitada y por qué es tan importante que tengamos claro el concepto, nos toca hablar de sus características generales. En ocasiones, la normativa cambia algún punto que está solo por temporadas pero también contamos con otros que se han quedado fijos y son sobre los que trabajamos. El número de socios, la responsabilidad social o el capital aportado son aspectos que siempre tienen el mismo corte. A continuación, para que estés al día, te dejamos con ellos:

Denominación Social

La Denominación Social es el nombre con el que se va a conocer la empresa. Cualquier registro de entidad que se haga debe contar con un referencial al que podamos dirigirnos. De carácter único, no puede existir otro igual que nos diga lo mismo y es importante que pensemos bien en cuál será el elegido así como la manera en la que vamos a abordarlo. Como característica primordial, no solo es fundamental que el nombre sea llamativo sino de lo más original.

Número de socios

Para que exista una S.L. legal debemos contar con al menos un socio bajo el denominador de la empresa. Dicho esto, si bien no tememos máximo establecido para ello, sí que tienen que ser personas jurídicas o físicas puesto que solo de esta manera podremos registrar la totalidad del negocio y comenzar a trabajar sobre él. Este punto, al igual que el anterior, es fundamental para que todo vaya cogiendo forma y los pasos fijos que hay que dar a fin de hacer la entidad posible.

Responsabilidad de los socios

La responsabilidad de cada uno de los socios debe quedar definida desde el primer momento. Si bien casi siempre los cargos se relacionan con la cantidad de dinero que ha puesto cada uno o el cargo que va a ocupar, a la hora de firmar el acuerdo debe haber una solidaridad relativa entre todos los que forman la empresa. En cualquier caso, con este registro ninguno de los implicados tendrá que responder ante las deudas con su patrimonio personal.

Capital

Para que una Sociedad Limitada se haga realidad necesitamos una inversión mínima de capital activo. Con 3.000€ podemos hacer que el nombre quede registrado y nosotros tengamos la oportunidad de ir haciendo nómina con la misma. En cualquier caso, es importante saber que este contenido no tiene por qué ser únicamente monetario puesto que las aportaciones en especie también son válidas. De esta manera, si no cuentas con el dinero preciso para ello siempre tendrás la otra opción.

División del capital social

Todo capital social se divide en participaciones. Los socios que han metido aquí el dinero sabrán en todo momento cuáles son sus derechos pero también el modelo de retribución con el que cuentan. Con ciertas limitaciones en la transmisión, es importante que se establezca un orden de patrones para ver cuáles son las cantidades que derivan hacia unos y cuáles hacia otros. Siempre con papeles firmados y sobre la mesa, resulta fundamental que nos quede clara cuáles son las partes que nos corresponden.

Clase de socios

En una Sociedad Limitada hay cabida tanto para los socios trabajadores como para los capitalistas. En el primer caso nos encontramos con esas personas con las que vamos a estar trabajando en la idea, dar forma a la empresa y serán los que lleven todo el peso de los proyectos que ya hay figurados. Al hablar de los segundos debemos decir que son figuras que solo aportan dinero. Cualquier actividad que se inicia desde cero debe contar con una cantidad inicial y ellos son quienes la aportan.

Constitución

Cualquier empresa que se registre como S.L debe contar con contratos firmados por escrito y presentados ante notario. La presentación de la Sociedad de Responsabilidad Limitada tiene que llegar hasta el Registro Mercantil en el momento en que se han pasado los puntos de antes puesto que es la única manera de terminar de poner todo en marcha. En este apartado es importante detallar las aportaciones que realiza cada socio y el porcentaje de capital social que le corresponde. ¿Lo tienes?

¿Cuáles son las ventajas de una Sociedad Limitada?

Cualquier persona que haya iniciado actividades por cuenta propia se habrá planteado lo que significa la Sociedad Limitada y en qué le puede ayudar a favor de su contrato. Presentada como alternativa para que las personas que la formen no tengan que hacerse cargo de todas las deudas que puedan venir, nos encontramos ante una opción que ha dado posibilidades a millones de autónomos o con la que se puede aspirar a mucho más. A continuación, te dejamos con algunas de sus ventajas:

Modalidad para pequeñas empresas

¿Cuántas empresas no han iniciado su actividad económica porque no tenían forma de comenzar? Las S.L., con una cantidad mínima de 3.000€ que además se puede aportar en forma de dinero u otros bienes, ofrecen una alternativa real a esas compañías pequeñas o medias que no tienen de donde tirar y sobre las que todavía no hay nada escrito. Con el fin de ayudar a crear empleo y que aquel que tenga una buena idea la pueda desarrollar aquí siguen presentes.

Régimen jurídico flexible

Si comparamos la Sociedad Limitada con la Sociedad Anónima nos daremos cuenta de que hay un régimen jurídico mucho más flexible que nos ofrece la oportunidad de estar al tanto de todo lo que ocurre alrededor del negocio. Siempre pensando en la manera de ayudar a esas personas que quieren desarrollar su idea, cualquiera de los implicados contará con asesoramiento profesional por parte del registro y desde aquí también con una forma de atacar a los pagos.

Libertad de denominación social

¿Hay un nombre con el que crees que se va a identificar tu empresa? Gracias a las S.L tienes libertad de denominación social completa y es que son muchas las trabas que se te puede poner el registro en el momento en que vayas por libre (o como Sociedad Anónima) Con la idea por delante, si hay una referencia que desees colocar siempre cuentas con el apoyo de la organización puesto que lo único que se quiere es que consigas el cometido. ¿Tienes ya el tuyo?

Libertad de acuerdos

Además de la denominación social también contamos con una libertad de acuerdos y pactos de lo más atractiva. Cuando dos o más personas se han reunido para dar forma a esa idea que tienen en la cabeza es importante que las organizaciones las apoyen y le den toda la cancha que haga falta para sus deseos. Conscientes de esto, las empresas que pasan por S.L finalmente consiguen una mejor distribución de las tareas a realizar así como de los beneficios. ¡No te quedes sin comprobarlo!

Capital mínimo reducido

Una de las ventajas que tiene la Sociedad Limitada respecto al resto de alternativas es que no necesitamos mucho capital activo para que hagamos realidad su cometido. Con una cantidad de 3.000€ entre todos los socios se puede registrar el nombre de la empresa y comenzar a producir los servicios que hayas acordado prestar. Esto, que comenzará a dar ciertos beneficios pasado un tiempo, es una forma de alzar talentos y nuevas ideas. ¿Cuál es la tuya?

Administrador con carácter indefinido

¿Tienes claro quién será la persona que responda por la empresa? En una S.L podemos nombrar al administrador con carácter indefinido sin estar obligados a cambiarlo con el paso de los años. Esto, que en la Sociedad Anónima es prácticamente imposible, ha logrado que muchas personas con idea de empresa se hagan del conjunto y rechacen los beneficios anteriores. Dicho esto, si desde el primer momento ves al que puede llevarlo, no tendrás que volver a hacer una revisión general.

Como vemos la Sociedad Limitada es una manera de dar rienda suelta a nuestras inquietudes cuando el resto de opciones se convierten en trabas que nos podemos ignorar. Siempre pensando en la manera de fomentar el empleo, nos encontramos ante una forma de conseguir mucho más rápido los permisos que nos hacen falta para el completo. Además, con el detalle de que no hay un máximo a ganar después de haber puesto el mínimo de inversión, ¿quién no querría pensar en esto como posibilidad?

Hola, mi nombre es Elisa y trabajo con Pablo, tanto en la pequeña empresa que tiene, como aquí, en este blog; porque te queremos ayudar a que hagas realidad tu sueño y puedas emprender fácilmente.

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