¿Qué es CAPEX y por qué es importante para la empresa?

¿Conoces qué es el CAPEX? Éste es un indicador esencial para saber en qué estado se encuentra una pyme. En este post, vamos a contarte en qué consiste, qué tipos de CAPEX hay, por qué es tan importante, cómo se calcula o cuáles son sus inconvenientes. ¡Comencemos!

mujeres en reunión de negocios

¿Qué es el CAPEX de una empresa?

Comencemos hablando sobre qué es el CAPEX, Capital Expenditure o gasto en capital en español. En resumen, éste se trata de la inversión en capital o inmovilizado fijo que hace una empresa, bien sea para conseguir, mantener o mejorar su activo no corriente.

Desagregando el CAPEX

La inversión en inmovilizado por parte de un negocio se puede dividir en dos clases, en relación con el objeto de dicha inversión:

  • CAPEX de mantenimiento: hablamos de la inversión de reposición. En otras palabras, es la inversión que cubre el deterioro y el gasto en amortizaciones del inmovilizado. Es decir, la inversión necesaria para conservar el mismo nivel de ventas actual.
  • CAPEX de expansión: se trata de la inversión en inmovilizado para aumentar el nivel actual de ventas. Vamos, lo que destina la empresa para adquirir nuevo activo fijo o para mejorar el actual.

En consecuencia, la inversión total en CAPEX por parte de una organización será la suma de estas dos.

¿Por qué es importante el CAPEX?

El CAPEX es un indicador del ciclo de vida en el que se halla una empresa en un momento concreto.

Al principio, un negocio suele tener un CAPEX alto, dado que todas las actividades requieren de bienes de equipo para su buen funcionamiento. Cuando la compañía crece de manera rápida, el CAPEX será superior a las depreciaciones del activo fijo, lo que muestra que el valor de los bienes de equipo está incrementando. En cambio, cuando el CAPEX es parecido o menor a las depreciaciones, significa que la empresa se está descapitalizando (lo que puede traducirse en un claro declive de la misma).

El cálculo del CAPEX

La fórmula para calcular el CAPEX de una empresa es la siguiente:

CAPEX= Variación en activos durante el año – Variación de pasivos durante el año.

Para hacer las cuentas, tendrás que usar el balance de tu negocio en el año actual y ubicar la variación tanto de activos como de pasivos.

¡Pongamos un ejemplo! En 2021, tu empresa tenía 5.000.000 euros de activos  y, en 2022, posee 6.000.000 euros. La variación, por tanto, es de 1.000.000 euros. Si los pasivos de tu negocio en 2021 fueron de 900.000 euros y son de 1.000.000 euros en 2022, la varianza en este caso es de 100.000 euros. Por lo que el cálculo queda así:

CAPEX: 1 millón – 100 mil= 900 mil euros

dedo usando calculadora

Las ratios de CAPEX

Una gran cuestión es si el CAPEX resulta alto o bajo en relación a los datos de la misma compañía en otros momentos o de un competidor en el presente. Sin embargo, para hacer esas comparaciones, hay que recurrir a cocientes que miden la proporción que supone el CAPEX sobre cierta magnitud: ingresos, ventas, beneficio contable, EBITDA o flujo de caja operativo, entre otros.

¿Qué es bueno: mucho o poco CAPEX?

No hay una respuesta universal. Por ejemplo, en unos negocios, un CAPEX alto indica que existen proyectos reales que reclaman inversiones. En cambio, en otras empresas, puede ser muestra de sobreinversión. Otras veces, se dan perturbaciones transitorias que suben o bajan el CAPEX sin consecuencias notables en el largo plazo.

El impacto contable y fiscal del CAPEX

Contablemente, el gasto que se hace en los bienes de capital fijo se reparte a través de los años mediante las amortizaciones. Asimismo, en ciertas condiciones, puede ser necesario dotar una determinada corrección por deterioro.

En cuanto a fiscalidad, la deducibilidad está, normalmente, vinculada a su imputación contable. No obstante, la normativa fiscal resalta varias matizaciones que pueden pueden provocar que el gasto contable representativo del CAPEX lo sea fiscalmente en un periodo diferente o que no resulte deducible aunque esté contabilizado.

En resumen, el CAPEX no siempre se imputa contable y fiscalmente en el mismo periodo o con la misma cuantía.

Los problemas del CAPEX

Este indicador no considera momentos de capitalización/descapitalización transitorios. Si un año estás invirtiendo agresivamente para renovar todo tu equipo (por poner un ejemplo), puede parecer que tienes un CAPEX alto cuando, en realidad, no estás ni en fase inicial ni de crecimiento rápido. Sí, el CAPEX muestra cómo se encuentra una empresa, pero hace falta poner el contexto en el que se halla.

CAPEX vs OPEX

En el ámbito empresarial, los gastos se clasifican en dos: los gastos de capital (CAPEX) y los gastos de operación (OPEX). Los primeros están pensados para el largo plazo, mientras que los segundos son con los que un negocio lidia a diario para funcionar.

Por otra parte, el CAPEX se centra en activos físicos (edificios, maquinaria, coches, etc.) y  en el OPEX se incluyen salarios, servicios o costes de producción. Asimismo, los gastos de capital no pueden deducirse de impuestos, pero los gastos de operación sí.

Por último, el CAPEX se considera como inversiones y espera ser capitalizado más adelante. Mientras que el OPEX no puede ser capitalizado, pues no puede generar ganancias.

Conclusiones

Ahora ya sabes qué es el CAPEX. Sin duda, es uno de los medidores que debes conocer si llevas un negocio (como el ROE o el EBIT). Pero no olvides usarlo con cautela, dado que, si no se analiza junto a otros indicadores, puede hacerte pensar que una empresa se encuentra en un momento del ciclo distinto al que realmente está.

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