Pyme, ¿qué es y cómo funciona?

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El tejido empresarial de España depende casi por completo de la pyme. Según las estadísticas nueve de cada diez tipos de sociedades son de este modelo y se adaptan a lo que por ley tiene establecido. Con la idea de crear puestos de trabajo o de contar con una nueva orden social, nos encontramos ante una forma jurídica que puede conseguir muchos de los objetivos pero que en ocasiones, no sabe ni siquiera cuál es su sitio o la manera en la que se tiene que formalizar.

¿Qué es exactamente una pyme?

Si nos acogemos a la definición oficial de pyme leeríamos lo siguiente: “Toda entidad, independientemente de su forma jurídica, que ejerza una actividad económica. En particular, se considerarán empresas las entidades que ejerzan una actividad artesanal u otras actividades a título individual o familiar, así como las sociedades de personas y las asociaciones que ejerzan una actividad económica de forma regular en su día a día

De esta manera, cualquier empresa que desarrolle una actividad económica real, independientemente de su forma jurídica, podría estar dentro de la definición de pymes pero, cuando estamos ante profesionales autónomos o sociedades mercantiles no necesariamente nos encontramos ante alguien que encaja en el perfil que comentamos. Si eres trabajador por cuenta propia o tienes idea de empezar un modelo de negocio pronto, es importante que tengas claros los conceptos porque solo así sabrás donde te estás metiendo.

Tipos de pyme, ¿cuáles son las que hay en el mercado?

Una vez que sabemos qué son las pymes y cuáles son los perfiles que entran en esta categoría, lo siguiente será conocer qué modelos del conjunto existen y por qué tenemos que diferenciarlos entre sí. Aunque el término habla de toda aquella actividad económica que se ha iniciado con el fin de obtener un beneficio y crear puestos de trabajo, es importante que tengamos claros los apartados y cada una de sus características. A continuación, las tres clases que se consideran:

Microempresa

Una microempresa que tiene hasta diez trabajadores y su volumen de negocio no supera los dos millones de euros. A pesar de sus pequeñas dimensiones entra en el grupo pyme gracias a que está creando empleo y hay actividad económica real de por medio. Si bien es el mínimo establecido para agruparse dentro del concepto, existe una gran diferencia entre los que caben aquí y un profesional autónomo o las famosas sociedades mercantiles de las que tanto se habla.

Pequeña empresa

Conocemos por pequeña empresa aquella que cuenta con menos de cincuenta trabajadores en nómina y el volumen de ingresos que viene generando es inferior o igual a diez millones de euros. Una vez más nos encontramos ante ese sitio que da trabajo a otras personas y que otorga ciertos beneficios y es que siempre que se gane dinero por cuenta propia con la posibilidad de agregar empleo y quitar número de parados se puede decir que estamos haciendo las cosas bien.

Mediana empresa

Sin que sea una empresa grande, nos encontramos ante un negocio que ya mueve cantidades por encima de la media y que puede seguir creciendo en función del valor que dé cada uno de los socios a la economía, el aporte respecto al conjunto o las inversiones futuras que se vayan a hacer en modelo de negocio y/o gestión. En este apartado que hay menos de 250 trabajadores pero un volumen de negocio igual a cincuenta millones de euros,  ya advertimos palabras mayores.

¿Qué ventajas tiene crear una pyme?

Si tienes un modelo de negocio que funciona y has valorado los diferentes tipos de sociedades que tenemos en España, puede que la pyme sea el que mejor te vaya para dar el siguiente paso. Con características muy concretas, como hemos visto en el apartado anterior existen distintas maneras de dar forma al contenido en función de tu actividad empresarial pero sobre todo del tipo de capital que vayas generando o la cantidad de personas a contratar. A continuación, para que lo veas más claro, algunas ventajas:

Facilita el control de la empresa

Si tu negocio es pequeño pero da resultado con las pymes te será mucho más seguro el control de la empresa. No necesitamos grandes números para empezar a producir ni tampoco miles de trabajadores y, con un crecimiento medio, podemos disfrutar de todos esos beneficios que se supone deben ir saliendo a la luz. Ante estos conjuntos es mucho más sencillo resolver los problemas o ponerse en la piel de aquellos que vienen a plantearlos. ¿No lo habías visto así?

Trato personalizado con los clientes

Aunque la digitalización y el entorno virtual ha absorbido nuestras vidas, el cliente siempre valora que se le trate de tú a tú y que sea la persona encargada del negocio quien hable sobre sus contenidos. El trato personalizado con ellos, cuando tenemos una gran empresa que controlar, no es posible y es por ello que muchas veces conviene no abarcar tanto pero sí conocer a todos nuestros usuarios con nombre y apellidos. ¡Ni te imaginas lo gratificante que es esto en los tiempos que corren!

Mayor facilidad al cambio

Una pyme se adapta a los tiempos que corren. A modo de pequeña empresa nos encontramos con un negocio que puede controlar cualquier situación que se le ponga por delante porque ni hay un volumen de clientes desmesurado ni hemos perdido la cuenta de cuántos son los trabajadores que tenemos en nómina. Esto, aunque parezca una limitación de beneficios, nos ayuda en momentos de crisis o donde no sabemos qué es lo que hacer. ¡Prueba con ello!

Compromiso con los trabajadores

Cuando una empresa es mediana pero da los beneficios para los que se había hecho el pronóstico, el compromiso con los trabajadores es mucho mayor del que habría en una gran multinacional. Gracias al vínculo cercano y a la especialización que tiene cada uno de ellos, la productividad se hace más grande y nosotros también crecemos a nivel de negocio. En ocasiones no son tan importantes los números como la calidad real que tú ofrezcas en todo momento. ¿Lo tienes?

Oferta de ayudas

Las pymes están sujetas a ayudas que les otorga el gobierno. Cualquier empresa que pueda dar trabajo será bien recibida en un país donde seguramente escaseen las opciones. Por número de empleados contratado, tipo de actividad que se vaya a desarrollar o el modelo de dificultades al que se vaya a exponer (las administraciones son muy conscientes de esto) podemos estar ante un tipo de garantías u otras bastante diferentes. ¿Evalúas cuáles serán las tuyas?

Crear una pyme cuando estamos dando trabajo a terceros puede ser una buena idea para que lleves un mejor control de lo que pasa en tu empresa, cuentes con respaldo económico ante una posible quiebra pero sobre todo te vayas haciendo un nombre empresarial en aquella actividad que tanto tiempo dio vueltas en tu cabeza. Son muchas las personas que, ante la falta de información, no valoran esta alternativa así que de alguna forma, esperamos haberte ayudado.

Hola, mi nombre es Elisa y trabajo con Pablo, tanto en la pequeña empresa que tiene, como aquí, en este blog; porque te queremos ayudar a que hagas realidad tu sueño y puedas emprender fácilmente.

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