Actividad Profesional vs. Actividad Empresarial: ¿Cuál es la diferencia?

Una de las condiciones básicas para darse de alta como autónomo es escoger el epígrafe del Impuesto de Actividades Económicas que más se ajuste a tu actividad. ¿Cuál es la tuya? ¿Una actividad profesional o una actividad empresarial? Espera… ¡¿No son lo mismo?! Si ésta ha sido tu reacción, quédate a leer este artículo, que te contamos cuáles son las diferencias entre una y otra.

mujer buscando diferencia entre actividad profesional y actividad empresarial

Alta en el IAE

Toda persona que ejerza una actividad económica debe darse de alta en el IAE. Para poder afrontar este tributo, tienes que elegir el epígrafe que más se aproxime a la actividad (o actividades) que desarrolles.

Las personas físicas están exentas de pago. Únicamente abonarán este impuesto las pymes que consigan un importe neto anual igual o superior a un millón de euros.

¿Qué es la actividad profesional?

Una actividad profesional es la que una persona física desarrolla de manera individual y directa. Su característica principal es, en consecuencia, que no ha de constituirse como empresa para poder funcionar. Es decir, no requiere ni de estructura empresarial ni de negocio. Hablaríamos de abogados, arquitectos, notarios…, por cuenta propia, que ejercen su profesión con medios propios.

¿Qué es la actividad empresarial? 

Una actividad empresarial, en cambio, se desarrollan dentro de una estructura de negocio (infraestructura, trabajadores, un plan de trabajo y medios de producción). Derivan, por ejemplo, de actividades extractivas, mineras, hosteleras, de fabricación, de confección, de transporte, de construcción, de comercio, de servicios de alimentación, de telecomunicaciones…

¿En qué se diferencia una de la otra?

Básicamente, la actividad empresarial posee estructura y organización de empresa, mientras que la profesional no. Para que se vea más claro: en la segunda, el trabajo es más personal, ya que estás sólo tú; por su parte, si la actividad se desarrolla en el seno de una organización (academia, clínica, etc.), será empresarial.

La Agencia Tributaria tiene un apartado explicando en qué consiste una u otra actividad.

Tributar como actividad empresarial o como actividad profesional

Los profesionales autónomos aplican un 15% (o 7% durante los tres primeros años, algo que es opcional) de retención del IRPF en sus facturas a empresas o autónomo (aunque no a particulares). No obstante, no estarán obligados a presentar el modelo 130 si sus ingresos del año anterior están sometidos a retención. Al contrario, con las actividades empresariales, las facturas no están sujetas a retención. Pero habría que liquidar el modelo mencionado de manera obligatoria.

A la hora de escoger el tipo de actividad, no se puede generalizar. Conviene analizar la situación de cada uno.

Actividad empresarial y profesional al mismo tiempo

Pero… ¿Qué ocurre si debes darte de alta en un epígrafe profesional y en otro empresarial, porque ejerces dos actividades económicas al mismo tiempo? Porque esto también puede suceder. Por poner un ejemplo, imagina que trabajas como abogado (profesional) y como comerciante minorista (empresarial). ¿Qué pasaría en este caso? Pues bien, en estas situaciones, tienes que incluir retenciones únicamente en las facturas vinculadas con tu actividad profesional, pero no con la empresarial.

¿Puedo pasar de actividad profesional a actividad empresarial?

Cabe destacar que una actividad profesional puede convertirse en empresarial si decides implementar una organización empresarial a tu negocio. Si esto te ha llamado la atención, seguramente, te convenga aprender los tipos de sociedades que eligen los autónomos para convertirse en persona jurídica.

Conclusión

Ahora conoces las diferencias entre una actividad profesional y una actividad empresarial. Principalmente, varían en su estructura y forma de tributar. Si has leído este post, te interesará saber cómo hacer una factura paso a paso.

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